Siendo tan inexperta en tantas cosas y desconociendo el campo materno desde todos los ángulos posibles, me dejé guiar por mi instinto y nada mas.
Mi esposo y yo estábamos solos. Ni mi madre ni mis suegros nos visitaron en esos primeros días en que los necesité tanto pero, salimos adelante y mis primeros pasitos como madre, los dí con pie firme con algunos errores leves pero, nada que lamentar.
La niña que llegó en mi plena juventud, llegó para cambiar mi vida para siempre. Y ahí comencé a crecer como ser humano. En sus ojos miraba una luz profunda, su sonrisa coloreaba toda nuestra pequeña casita y la hacía ver como una bella morada llena de amor. Ella era en verdad un Angel.
El primer problemilla fué, aprender a ponerle pañales, ya que solo contábamos con pañales de tela por la escasés económica en la que vivíamos. Luego, tuve que aprender a "liarla" o "envolverla" tal y como lo hicieron las enfermeras del hospital. Y con algunos días de práctica, lo logré a la perfección y mi niña adorada lucía siempre como un capullito.
Pero, con todo el amor que le tenía, aun no estaba segura de como comportarme con ella y de repente dormía conmigo y aparecía casi abajo de mi. Una vez, con apenas quince días de nacida, me recosté con mi pedacito de cielo encima de mi, justo en mi pecho. No era mi intención dormirme ya que solo quería descansar pero, realmente me dormí y en cuestión de segundos, mi bebita resbaló hacia el suelo y se cayó. Gracias a Dios, yo había dejado en esa parte del suelo la ropa de cama que cambié ese día y ese montón de ropa amortiguo el golpe y mi niña solo sollozó un poco y se volvió a dormir. Yo casi me muero del susto, era la primera vez que me pasaba algo malo con mi nueva bebe. Fué terrible y muy irresponsable de mi parte, nunca lo olvidé.
Sin embargo, como yo solía envolverla muy bien y dejarla tal cual si fuera un capullito de rosa sin abrir, mi princesita no sufrió ningú trauma. Parecía un tamalito y ella se sentía muy segura de esa forma, hasta que empezó a querer sacar sus bracitos y se retorcía como gusanito, entonces dejé de envolverla tanto para mantenerla mucho mas libre. Y así, fuí aprendiendo tantas cosas que ella me iba enseñando. Fuí conociendo sus gustos y disgustos. Sus llamados de atención cuando quería jugar, o cuando solo quería que la cargaran, o cuando de verdad se sentía mal; yo lo sabía.
Mi madre conoció a su nieta cuando ya tenía tres meses y es que para entonces, ya se le había pasado un poco el enojo conmigo. Ay las madres, un día estaré en sus zapatos y la comprenderé, ya no estoy tan lejos de ese día.
En fin, como vió que a esa cortísima edad, mi niña ya no quería tomar leche materna si no que, solo aceptaba el biberón, mi madre me mostró como hacer agua de culantro y que con esa agua le preparara la leche de lata. Y así lo hice durante mucho tiempo. Esa fórmula me ayudaba a que mi hija no tuviera cólicos y francamente, funciona de maravilla. Y cuando alguna vez mi pequeña estuvo estreñida, mi madre me enseño que debía freír un ajo en aceite vegetal (muy poco por supuesto) y que cuando estuviera frío, le diera una pequeña cucharadita a mi bebita; y así lo hice. Todos esos TIPS son invaluables y muy, muy funcionales. Se los recomiendo.

Con el transcurrir de los meses, mi esposo y yo ibamos conociendo mas y mas a nuestra hija y la disfrutábamos como juguete nuevo. Cada gesto, cada bostezo, cada esturnudito, cada suspiro y por supuesto, cada sonrisa de la pequeñita nos hacía soñar. Mi esposo jugaba con ella (cuando ya tenía seis meses) de lanzarla suavemente hacia arriba y yo me moría del susto pero, mi niña reía como loquita. Luego, la enseñamos a mantenerse de pié si le sosteníamos las rodillitas y ella lo hacía. Parecía un paraguas con lo rígida que se ponía jajaja son tan bellos esos recuerdos. Y yo le hacía muchos ejercicios en sus piernitas y brazos. El resultado de tanto ejercicio fué que, caminó sus primeros pasitos a los nueve meses exactos. Ah! Y por supuesto que le ponía música durante todo el día. No era música clásica como suelen recomendar los psicólogos pero, era música suave, romántica y una que otra ochentera de mi gusto personal. Recuerdo que ella lloraba con algunas canciones y con otras, bailaba mucho. Siempre fué muy sensible. Creo que todo lo anterior, dió muy buenos resultados por que, hicimos de mi primogética, una niña muy atlética, artística y super emocional. Entre otras anécdotas, esta fué mi primera experiencia como Madre.

CUENTAME LA TUYA y DEJANOS SABER ALGUNOS TIPS A CERCA DE COMO SER MADRE POR PRIMERA VEZ, TE PARECE??

1 comentarios:

Lluvia dijo...

Un truquito que nunca me fallaba y que me lo dio mi suegra: Cuando el bebe este escaldadito, osea, con irritacion por el pañal en medio de sus piernitas y la crema que generalmente se usa para esos casos no funciona, es ponerle MAICENA, como talco,le rocian u poquito en sus lastimaduras y veran que al cabo de unas horitas la piel de bebe se pondra muy bien y desaparecera la irritacion. NO se debe poner talco porque el perfume que contiene les irrita la piel, se lo hace con MAICENA ya que es un producto muy natural y sus ingredientes que tiene contiene propiedades curativas...
De cualquier manera si ves que la irritacion persiste es mejor que consultes a u medico...